Cambiar la alimentación de su mascota de forma repentina puede causar problemas digestivos como vómitos o diarrea. El sistema digestivo necesita tiempo para adaptarse a las nuevas proteínas e ingredientes. Siga este plan de 7 a 10 días para una transición suave y segura.
Comience mezclando 75% de la comida antigua con 25% de la comida nueva. Observe la reacción de su mascota.
Si todo está bien, aumente a 50% de comida antigua y 50% de comida nueva.
Continúe la progresión a 25% de comida antigua y 75% de comida nueva.
Si su mascota se adaptó bien, puede ofrecer 100% de la nueva comida. ¡Felicitaciones!
Observe las Heces: Es normal que haya una pequeña alteración en la consistencia, pero la diarrea persistente no lo es. Si ocurre, vuelva al paso anterior por uno o dos días más. Si el problema continúa, consulte a su veterinario.
La Paciencia es la Clave: Cada animal es único. Algunos pueden necesitar una transición más lenta, de hasta 15 días. No tenga prisa.